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DESAYUNO CON DIAMANTES

 

Breakfast at Tiffany's

 

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- "Somos un par de seres que no se pertenecen, un par de infelices sin nombre, porque soy como este gato, no pertenecemos a nadie. Nadie nos pertenece, ni siquiera el uno al otro."-”

 

-"¿Sabes lo que te pasa? no tienes valor, tienes miedo, miedo de enfrentarte contigo misma y decir está bien, la vida es una realidad, las personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad. Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula. Bueno nena, ya estás en una jaula, tu misma la has construido y en ella seguirás vayas a donde vayas, porque no importa donde huyas, siempre acabarás tropezando contigo misma."-

 

 

Protagonizan la película dos desarraigados, que sobreviven en un mundo de lujo, ocultando intimidades de marginación y prostitución. Están profundamente insatisfechos, atrapados en un mundo falso, venenoso y sin futuro. La pasión por las joyas y la obsesión por encontrar un marido rico, mantienen a Holly en un estado de aturdimiento que le permite seguir huyendo de si misma. Paúl, más reflexivo, cae en la cuenta de su error. Se inicia a partir de entonces la lucha de Paúl contra la inconciencia y los falsos sueños de Holly, que se resiste tenazmente ante la inminencia de su traslado a Brasil en compañía de un rico hacendado. Los intentos de Paúl cerca de Holly dan lugar a unos diálogos llenos de matices y complejidades, de gran interés. La obra está punteada de un humor jovial e irónico, como el incendio del sombrero, reloj en el tobillo, hurto en unos almacenes ante la mirada del vigilante... Son escenas emblemáticas, como ese extraordinario comienzo de Holly ante el escaparate de Tiffany's mientras desayuna a las 6 de la mañana antes de acostarse, o la canción de Hepburn en la ventana de su apartamento....La música, de Mancini, se apoya en una partitura que enriquece la jovialidad del humor, la desesperación de los personajes y el ambiente festivo de los partys. La canción "Moon River", cantada por coros, con Hepburn y silbada por Peppard, es todo un espectáculo de incalculable valor. La fotografía de Franz Palmer, en su última intervención en cine. La cámara se mueve en descripciones generales, fijación de detalles y primeros planos de Hepburn. Predominan los fondos de colores suaves, sobre los que resaltan masas oscuras, cálidas o frías intensas. El vestuario de Audrey y de Patricia Neal, supervisado por Edith Head, es magnífico. El guión de G. Axelrod, es rico en sutilezas, lances cómicos y muchas invitaciones a la reflexión. La interpretación de Audrey Hepburn es mas que extraordinaria, en el papel más complejo de su carrera. Todo crece con el apoyo de Hepburn....Film delicioso, rica en ambigüedades, sutilezas y con una final inesperado y muy aclaratorio...."" Imprescindible "".

Truman Capote gran amigo de Marilyn Monroe, escribió la obra con la intención de que si era llevaba al cine, Marilyn fuera su protagonista. Cuando Blake Edwards preparaba el reparto del film, tropezó con enormes impedimentos para llevar a cabo los deseos de Capote, la Productora quería a Audrey Hepburn y Marilyn había ya firmado su contrato para rodar THE MISFITS, Truman Capote anduvo con pleitos y al final reconoció que Marilyn hubiera sido una Holly maravillosa, pero las primeras secuencias que Blake Edwards le enseñó en privado de Audrey Hepburn, le hicieron recapacitar....ella era la Holly Golightly que él plasmó en su obra.

 

 

 

Basada en la novela "Breakfrast At Tiffany's", de Truman Capote, y dirigida por Blake Edwards. Se rodó en Nueva York, con un presupuesto de unos 2 Millones de dólares y obtuvo los siguientes premios:

Ganó 2 Oscar (música y canción)

1 Grammy (banda sonora)

1 Golden Laurel (sonido)

1 WGA (guión).

Obtuvo además 3 nominaciones a los Oscar (actriz, decoración y guión adaptado)

 

 



La acción tiene lugar en Nueva York. Narra la historia de Holly Golightly, de 19 años, que dejó su casa a los 14 y se trasladó a la gran ciudad en busca de la felicidad. Siente pasión por las joyas y sobrevive aprovechando sus encantos para obtener pequeñas cantidades de dinero de sus amigos nocturnos. Un joven escritor de escaso éxito, Paúl Varjak, que vive gracias al patrocinio de la Sra. Failansen, ocupa el apartamento superior al de Holly. Entre ambos surge pronto una gran amistad.... Pero que quede claro desde el principio: "Desayuno con diamantes" es una película hecha para soñar. Para soñar a lo grande, con lo imposible. Como un paréntesis en el que todo parece detenerse durante un instante de eternidad: y es más lo que transmite, que lo que podamos ver en la pantalla. Paréntesis efímero, lujoso, burbujeante y decadente: fuera del cual la puta Lulamae flirtea con Mickey Rooney y José Luis de Villalonga. Fuera del cual, el escritor encarnado por George Peppard, se vende a ricas y maduras patrocinadoras de su "arte". Pero al abrirse el paréntesis, ella y él se ven absorbidos dentro de esa clase de vórtice conocido como "un día inolvidable". Dentro de este mundo, Lulamae y el escritor son los felices habitantes de un mundo llamado Tiffany's, un mundo en el que las chicas ligeras encuentran a alguien que las quiera lo suficiente para darles un nombre y los escritores fracasados encuentra a un editor que les dice por fin que sus textos son dignos de ser publicados. En el mundo Tiffany's el tiempo presente ha desterrado al pasado y al futuro: todo se detiene, menos él y ella contemplando escaparates en Nueva York. Es tan tópico y tan romántico, que resulta magistral. La parte cómica y la parte amorosa no se salva demasiado pero finalmente te ríes, finalmente te emocionas porque es una película cuyo trasfondo te invita a jugar a un juego de imágenes en el callejón del Gato, en que no somos nosotros quienes reímos y nos emocionamos, sino nuestro reflejo deforme ante la vista de otro reflejo deforme: "Desayuno con diamantes"...Jugarreta genial. Yo creo que todos eran conscientes de estar rodando una gran farsa: el tiempo se ha encargado de demostrar que el cine es una farsa, pero que existen pocas películas, como ésta que demuestren de forma contundente que nosotros también somos unos farsantes.

 

A mi juicio, Holly Golightly está omnipresente en toda la película: brilla en las escenas donde aparece y se le llama en los diálogos donde no interviene. Todo gira en torno a Holly (Lulami). Truman Capote en su libro ''Breakfast at Tiffany's'' imaginó a Marilyn Monroe como protagonista indiscutible de la obra en su posterior traslado al cine, hubiera estado maravillosa.... pero no soy capaz de imaginar Desayuno con Diamantes sin Audrey Hepburn. Es en esta obra donde se consagra la actriz como una belleza atemporal y clásica de la historia del cine. Locura, tristeza, comedia...todo confluye en el papel de Holly y es innegable su evolución como actriz desde sus trabajos anteriores, teniendo en cuenta, por ejemplo, otro de sus papeles con mas carne, como el interpretado en SABRINA. En DESAYUNO CON DIAMANTES es una personita inmadura, alcanzando a veces grados de egoísmo, soñadora incansable ante el escaparate de Tiffany's, inestable emocionalmente y sólo amante de una persona en su vida: su hermano Fred. La protagonista no es tan feliz como nos hace creer: búsqueda de cariño en un gato sin nombre, un mafioso en Sing Sing, un apartamento sin amueblar y hombres que sólo alcanzan a darle 50 dólares para el tocador...tras esa fachada de cariño incondicional, locura transitoria, se esconde una niña que busca su sitio en la ciudad de los rascacielos desde la ignorancia y la ingenuidad. Gran parte del valor de Desayuno reside en la temática: prostitución maquillada, quien ama por dinero y quien ama el dinero; es decir, la contraposición entre George Peppard y Audrey Hepburn, que pretenden encontrar en un elemento común la felicidad y solución a sus problemas, aquello que les haga olvidar el fracaso de su vida profesional y amorosa. Temática nada obsoleta en los tiempos que corren, por cierto, Blake Edwards lo supo dibujar como nadie en aquellos años. Póquer de ases:: Audrey, Capote, Givenchy...sin dejar de lado a Mancini, ineludible referencia, que con su ''Moonriver'' contribuyó a embellecer aún mas este clásico y cuya melodía acompaña de principio a fin a Holly Golightly por la 5th Avenue.

Este film se ha convertido en obra de culto a través de los años, quizás impulsada por el movimiento Vogue y el aire chic que inspira el vestuario brillante de Givenchy; tras este papel, Hepburn se ha alzado como actriz fetiche de todo aquello que se quiere transformar en elegancia y de una moda que pide a gritos una retrospección de los felices 60.

 


Blake Edwards se hizo famoso por ser el director que más explotó la figura de Peter Seller como cómico, pero el camino de su éxito se inició con esta comedia romántica, que rompe muchos de los clichés del género que se venía observando en el cine estadounidense. Aquí la historia de amor aunque dulce y emotiva en su forma, dista mucho de la complacencia e inocencia de ejemplos anteriores; la historia de amor es de dos inadaptados que rapiñan de la compañía ajena su sustento, un escritor y una chica de Texas que sobrevive con sus encantos en la Gran Manzana. Se configura desde este enfoque una comedia que ataca algunos de los patrones de comportamiento de la jet-set, como la falsa amistad, el oportunismo o la condescendencia y sus costumbres, poniendo en tela de juicio moral de que todo tiene un precio. Aun así la mayor carga del guión se centra en una historia de amor contada con una dulzura exquisita y llena de altibajos, que la hace realmente impredecible en algunos momentos, con escenas realmente memorables. Audrey Hepburn simplemente deslumbra con una actuación fantástica, acompañada con un George Peppard que la acompaña en todo el film y con un Mickey Rooney ciertamente obviable.En definitiva, se trata de un film con cierta carga crítica que destaca principalmente por una dirección fascinante y algunos de las mejores planos grabados a la actriz, sazonados con una banda sonora memorable.

Basada en la epónima novela del genial Capote, Edwards supo sobredimensionar aún más la pieza, a base de un portentoso alarde de elegancia y dominio técnico del medio como pocos en la historia del séptimo arte. Cada fotograma respira elegancia y CINE en mayúsculas. ¿Obra Maestra?, es mucho mas, DESAYUNO CON DIAMANTES es toda una obra de culto, porque con el inconfundible sello del director, Edwards nos plantea sus mismas inquietudes de siempre, sólo que esta vez, a su habitual paleta de colores expresionistas, sus situaciones inverosímiles llenas de elegancia y glamour en cantidades industriales y su minuciosidad en el detalle más recóndito, el cineasta añade un ingrediente más; trasladar magistralmente a la pantalla una obra maestra de la literatura universal, y hacer que la pieza tenga aún si cabe mayor sentido del espectáculo gozoso para el deleite sensorial de incluso el más común de los mortales.

-" Un espíritu libre, sin nombre, sin espacio, sin dueño, sin...nada. Soy un escritor del montón, aunque con ganas por descubrir el mundo y llenar mi hasta ahora vacía existencia con emociones genuinas y duraderas que intenten abrir un hueco en mi vida.. Ambos somos como la vida misma...Yo he tenido encuentros fortuitos, pero ninguno se convierten en una suerte de bohemios que viajan por un mundo aún por descubrir, bajo el mismo pliegue de un arco iris que continuamente muta de posición...Hagamos siempre cosas que nunca habíamos hecho antes"-. dicho por Truman Capote-



Moon River, wider than a mile,
I'm crossing you in style some day.
Oh, dream maker, you heart breaker,
wherever you're going I'm going your way.
Two drifters off to see the world.
There's such a lot of world to see.
We're after the same rainbow's end--
waiting 'round the bend,
my huckleberry friend,
Moon River and me.


 


Lo que ocurre, es que hay mucho cinéfilo y mitómanos cegados por los diamantes de Tiffany’s y por la espectacular belleza de Audrey. Ni aún así es justificable que esté alzada a la Meca del cine. Hoy se contempla como el clásico con mayúsculas, por el Moonriver que nos conmueve a todos y por Audrey. Punto final, ahí se acaba todo y no hay discusión posible. La escena: Audrey, guapísima cantando en la ventana  Moonriver. Eh ahí un tema musical mítico y una actriz mítica. No puedo más que rendirme a esa evidencia porque me parece maravillosa, ella. Y sólo por ella, la película es para pensar y recapacitar dentro de nosotros mismos. Todo lo demás son nubes de algodón, un carnaval, y una serie de diálogos que abren el cerebro del espectador, además si están escritos por Capote, mejor todavía, porque su brillantez como escritor lo tenemos solo con ojear el primer capitulo y el último de “A Sangre fría”.

 

 



Estamos ante una de las mejores películas de Blake Edwars y ante una de las mejores interpretaciones de Audrey Hepburn, junto con "Vacaciones en Roma". Y también creo que es el mejor trabajo que ha hecho George Peppard, aquí en un papel donde está soberbio. Basándose en el texto de Capote, Edwards hace toda una reflexión sobre la soledad, la frialdad de algunas relaciones, sobre la amistad... Yo creo que es una película que adelantó lo que iba a ser la sociedad posmoderna, una sociedad hedonista, preocupada por el ocio, que valora más el tener que el ser. Muy significativo es el tema del gato sin nombre; metáfora de unos individuos que no conocen su identidad, que no conocen su destino. Destacaré mil veces la magistral banda sonora. El tema musical de "moon river" ya es como la sintonía del cine, una partitura portentosa que se ha ido inmortalizando con el tiempo. Y enamorado me deja el comienzo del film... ese paseo a las seis de la mañana... maravilloso. En definitiva una obra maestra que ningún amante del cine puede perderse.
Preciosa historia de amor donde las haya. Entrañable y maravilloso el personaje de Audrey Hepburn, te hace reír, llorar y, sobre todo, te hace reflexionar sobre las contradicciones que conlleva enamorarse: el miedo a sentirte atado a alguien que de verdad te importa, ese miedo a depender de alguien y no querer aceptarlo...!!En resumen, una joya para toda la eternidad.!!

Para mi resulta imposible no quedar paralizado después de escuchar de la boca de Audrey:


-“ Estas casada con un hombre que te adora, tienes un hijo precioso, un buen trabajo; casa, dinero... ¿Por qué no eres feliz?, ¡Lo tienes todo!, ¿Qué te pasa?, ¿Qué ocurre dentro de esa cabeza?... Pero no lo se, no soy feliz y punto. No tengo ilusión por nada "-


Este diálogo podría perfectamente ser parte de una conversación cualquiera y corriente. El caso es que la imaginaria chica está casada con una muy buena persona, aunque no siente amor por él. Bueno; realmente, nunca lo amó. Sí lo quiso, pero no lo amó. Y es que le tenía tanto miedo a sentirse sola y no querida, que al final, tras repetibles fracasos acabó por abrirle las puertas al primer hombre decente dispuesto a compartir el resto de su vida con ella. Naturalmente, al tiempo, quizás a los dos o tres años, esta mujer se va desinflando como un globo. El cuerpo le va pidiendo algo más; algo, que jamás podrá ofrecerle alguien que nunca deseó. No quiero ser adivino y mas inteligente que nadie, pero esto pasa; es real. El mundo está lleno de matrimonios postizos. de esos de conveniencia casera. Tú me das compañía a cambio yo te de la mía. Un binomio, vaya. Todos conocemos personas así, tíos, primos, vecinos..... El sabor que me deja DESAYUNO CON DIAMANTES me recuerda a esas mismas personas que viven cada día sin ilusión. Audrey personifica aquello de espabilar a ultima hora; -¡Cuidado te estás haciendo vieja!-. No lo encuentro romántico; más bien desesperado. A George Peppard, mientras le duren sus adineradas mujeres que le mantienen, podrá ser feliz. Lo malo es cuando se precipite a la nada. No creo que le haga gracia, pero ve, que Audrey es una persona que le encanta. Seguramente las damas que de jóvenes jugaban con “Barbies” y soñaban con conocer a su “Ken” ideal puede que toda esa estética tan elegante que rodea a la protagonista y la forma en la que despacha a notables caballeros a diestro y siniestro haga que no se percaten de que la susodicha es una prostituta inmadura, que se dedica a vivir a costa de los hombres. Todo aquí es exponencialmente predecible mas de lo que suelen ser ya de por sí las películas románticas, y sus diálogos. Quiero tomar un papel moderado a la hora de juzgar “Desayuno con diamantes”. Entiendo a todos y a ninguno. Por un lado me resulta fascinante que millones de personas consideren esta película como una obra maestra y que la coloquen entre sus favoritas. Porque nada mas cerca de la realidad, pero todo en si es un tema digno de estudio sociológico..y el film tiene secuencias y diálogos dignos de seer desgranados uno a uno.... Evidentemente tengo conocimientos muy amplios de lo que es el cine y la literatura, esto me hace pensar que tenemos una enorme suerte en el Séptimo Arte, de poder contar, entre otros muchos nombres, con dos iconos cinematográficos cuya luz que desprenden, aún sus destellos siguen iluminando la creatividad mas grande jamás creada; Audrey Hepburn y Marilyn Monroe.

El film nos presenta a seres marginales, e inadaptados de una determinada sociedad: El, un escritor que casi no ha escrito nada vendible, por lo que debe vivir de "otros encantos personales", ... La falta de confianza en él mismo le ha impedido terminar un libro empezado hace muchos años. Ni siquiera se ha molestado en poner cinta a la máquina de escribir. Ella, procedente del campo, y casi sin formación (mas que unas clases de francés para aprender modales) y con una necesidad acuciante de seguridad que solo con el dinero espera encontrar y hasta entonces la mantienen sus clientes. El dinero da la seguridad, dice, y solo ante la Joyería Tiffany´s se siente segura. Es significativo el gato callejero que acogió, pero al que no ha puesto nombre. Estos dos seres fracasados, vividores, "parásitos de la sociedad", se conocen y casi sin querer, (porque ninguno espera encontrar lo que busca en el otro), descubren primero la amistad y luego la ansiada seguridad que el amor les da. El se decide a publicar lo que escribe y ella …, no sabemos, pero seguro que le pone un nombre al gato.

 


Película romántica, un clásico que, mezcla drama y comedia, con un personaje central, Hepburn, todo su personaje marca el film, con una magnifica actuación, dramatizando el papel de una joven, insegura y emocionalmente inestable, con un pasado sombrío, y un futuro poco halagüeño. Un desarrollo inusual para esté tipo de film, pero que engancha poco a poco, con los acontecimientos y locuras, de la joven, a la vez que te enamoras de los personajes y su devenir...Dentro de ti vas deseando que todo acabe para saber su final, pero que cuando acaba no lo deseas, porqué quieres más y más. Audrey Hepburn crea imagen y moda con sus vestidos de Givenchy y su famosa boquilla llena de glamour, a la vez que con su dulzura y picardía impregna los amaneceres neoyorkinos mientras que, sin prisa, se para fantaseando delante del escaparate de Tiffany´s mientras suena el "Moonriver", para mi, uno de los comienzos más memorables de la historia del cine.


Lo cierto es que la Holly Golightly de Capote era un personaje más oscuro y ambiguo, pero es innegable que Audrey la envuelve en un halo que la hace irresistible, no solo para Paul Varjak, sino para todos los espectadores. Me resulta imposible aludir a la película pasando por alto, la que es una de las secuencias mas bellas de la historia del cine: una Audrey sentada en el alfeizar guitarra en mano entonando Moonriver mientras George Peppard la observa ensimismado desde la suya; una secuencia que resume todo el glamour y grandiosidad del buen cine clásico, que por desgracia el viento se lo llevó hace tiempo.

 Su fotografía es magnífica, la banda sonora maravillosa, la dirección impecable y la actuación de Audrey soberbia...

 

¡Amigos... !QUE GRANDE ES EL CINE!



DESAYUNO CON DIAMANTES, está considerada una de las grandes obras de todos los tiempos y una de las 10 mejores en su género. Esto sucede porque todo confluye para ello. Audrey Hepburn, Blake Edwards, Henry Mancini y Truman Capote son los cuatro pilares en los que se basa el film. Hace mucho tiempo que no la veo y me muero de ganas de volver....¿Hay otro Film que destile tanta elegancia? Edwards pocas veces estuvo tan acertado, quizás en VÍCTOR O VICTORIA y DÍAS DE VINO Y ROSAS. Exquisitez, glamour, elegancia, romanticismo, cuatro ingredientes para aderezar esta delicatessen.

Como curiosidad, sale José Luis de Villalonga, que protagoniza una curiosa anécdota: Tenía que aparecer en una fiesta haciendo de un rico potentado brasileño y, al parecer, no lo hacía con el porte adecuado, le faltaba ese algo que diferencia a los ricos del resto. Edwards se lo llevó a una joyería de Nueva York donde le hizo escoger una pitillera de auténtico oro. De regreso al rodaje, volvieron a la escena de la fiesta. Después de gritar ¡acción!, Villalonga entra en la escena y...saca la pitillera. Edwards manda cortar y le pregunta por qué ha sacado la dichosa pitillera si él no se lo ha ordenado. ''Entonces, ¿para que demonios me la has comprado?'' respondió Villalonga. ''Te la he comprado porque, sencillamente, un hombre que lleva una pitillera de oro en el bolsillo, camina de forma diferente al resto del mundo, no para que la saques en la escena.''


Audrey Hepburn y George Peppard, realizan el papel de sus vidas. La pasión por el amor, el miedo a enamorarse, a no saber hacia donde dirigirse, a corresponder a los deseos de tu pareja, a en definitiva ser feliz, son mostrados en esta película donde todos y cada uno de nosotros nos podemos ver reflejados en ella. Diálogos llenos de inteligencia y sofistificación revolotean por el film, la música, las tomas, los actores, todo encaja a la perfección en una película de culto total...En definitiva, un clásico irrepetible, posiblemente porque ya no quedan Audreys Hepburns en el cine:

Obra maestra.

 



Todo empezó un día después de salir yo de la facultad. Hablaba de cine con una compañera y de Audrey, una de sus actrices favoritas; le dije que no había visto Breakfast at Tiffany's y me dijo que eso no se podía consentir de un cinéfilo como yo. Fuimos una tarde a un cine de la Gran Vía de Madrid, donde se proyectaba.... Después de haberla visto se me rompieron todos los esquemas, porque fué como si se iluminaran mis años jóvenes de estudiante, me robó el corazón igual que un ladrón de guante blanco robo diamantes... Sencillamente genial, con escenas tan deliciosamente absurdas que te tienes que reír con sonrisa de adolescente y ver con naturalidad algo tan poco habitual como tener un zapato en un frutero, un sofá hecho con media bañera o un teléfono dentro de una maleta... Y si hablamos de Audrey Hepburn... Es la elegancia personificada y, tan radiante, que tiene que hacer uso de unas peculiares gafas de sol para no ser deslumbrada por su brillo. Ella es tierna, es pícara, es ambiciosa, rebelde, sufre, ríe, llora, ama, canta... Ella lo hace todo, pero de una manera tan bien mezclada que en ningún momento se la ve fuera de lugar. Todo es perfecto. Mis escenas favoritas tal vez sean cuando George Peppard entra para llamar por teléfono y ella le pone a buscar zapatos, y el final buscando a gato bajo la lluvia...Es una obra maestra del romanticismo.. Exquisita y sencilla... Ya han pasado 54 años desde que "Desayuno con diamantes" fue estrenada, y ahí está, siendo referencia tanto para los críticos y especialistas, como para públicos de todas las edades.

Inolvidable también la mítica secuencia del final, donde ambos protagonistas abrazados bajo la lluvia, besándose con pasión.

 Entrañable y espectacular película que pese a los años sigue siendo una de las grandes, manteniendo intacta la magia, la melancolía y el romanticismo.

 

 

Me fascina tantísima evolución filosófica en el personaje de Holly, ¿Cómo se puede encubrir tanto con tan poco?, ¿Cómo puede el espectador salir de la encrucijada política a la que se le expone plano tras plano?... Me mata de placer el final... El primer personaje al que uno se remite, cuando conoce a esta libre joven, es la Carmen de Merimée. Holly, como ella, también tiene un pasado afectivo que le ata de alguna manera, ambas llegan a tener un amante llamado José, y las dos, hastiadas del asedio de los más procaces hombres, desean ser libres como el viento o como un ave surcando el cielo… aunque, contra todos sus deseos, sus vidas están terriblemente atadas a la tierra. Pero ya para finalizar, quiero confesar que DESAYUNO CON DIAMANTES, es una película que me dejo sin palabras, me enamore de ella, un film que gira en torno a una joven llamada Holly tan dulce, mágica, brillante, alegre, tan tierna, única, atractiva  y a la vez tan compleja..

 

 !!Se me ocurren aún tantas palabras para describirla...!!

 

!! Desayuno con diamantes se ha hecho un hueco de honor en la historia del cine. Pero más importante es el hueco que ha dejado en nuestros corazones !!