VISITAS

 

 

 

 

 

 

 

 

LUCES Y SOMBRAS

DE

GARY COOPER

 

 

 

 

 

 

El último gran secreto de Gary Cooper lo reveló James Stewart, durante una la ceremonia de entrega de los Oscar. A Stewart se le quebró la voz al recoger la estatuilla honorífica concedida al ausente Cooper,  por el conjunto de su carrera. Sus lágrimas le delataron y una pregunta recorrió el auditorio: "¿Cooper debe estar muy enfermo?". Su indiscreción anunció al mundo el fin de un vaquero cansado. Días después llegó al hogar de los Cooper un telegrama del Palacio de Buckingham, quizá el primero de ese tipo que un monarca británico enviaba a una estrella de Hollywood, aunque hay que aclarar que Gary era medio inglés. La reina Isabel II, en persona, se interesaba por su salud. El presidente Kennedy prefirió telefonear y hasta hizo reír al debilitado actor, que apuraba sus últimos días de vida consumido por el cáncer. Murió el 13 de mayo, seis días después de cumplir 60 años.

 

 

 

 Me estoy refiriendo a un grandísimo actor....Rodó más de 100 películas de todos los géneros. Incluso comedias, con los maestros Ernst Lubitsch "Una mujer para dos", Frank Capra "El secreto de vivir" y Howard Hawks "Bola de fuego". Vistió, también, uniformes exóticos: el la legión extranjera en "Beau Geste", el de oficial colonial en "Tres lanceros bengalíes" y la casaca roja en "Policía Montada del Canadá". Sin embargo, dentro y fuera de la pantalla, nunca dejó de ser un simple vaquero humano, generoso, fiel amigo y se marchó grabando con hilo de oro la Historia del Séptimo Arte. No le gustaba la vida social, bailar, leer ni escribir. En cambio, adoraba las armas  y los automóviles, cosas que coleccionaba. Fue hombre de pocas palabras, cuyas diversiones preferidas, eran pescar y cazar, incluidos safaris en África. Dos actividades que le hicieron íntimo del escritor Ernest Hemingway, al que visitaba con frecuencia en Cuba. No podía ser de otro modo en alguien que había crecido en los espacios abiertos del Oeste, pero como todos los actores del cine, tenia infinidad de sombras que espero poder narrar con cordura, y sobre todo, su rechazo a la vida social de Hollywood..

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frank James Cooper, vino al mundo en Helena, población no muy conocida, a pesar de haber nacido allí también la actriz Myrna Loy  y de ser la capital de Montana. En este Estado se juntan las grandes praderas con las Montañas Rocosas, está Little Bighorn -donde los indios acabaron con Custer y el Séptimo de Caballería-, y se forjó mucho del mito del salvaje Oeste. Su padre que llegó a ser juez del Tribunal Supremo de Montana y Alice, ingleses emigrados a América en busca de fortuna, se conocieron en Helena, se casaron y se nacionalizaron estadounidenses. El parto de su primer hijo, Arthur, en 1895, fue tan malo que los médicos le recomendaron a Alice que no volviera a quedarse embarazada, pero ella deseaba tanto una niña, ya que sentía que el hijo mayor era del padre, que volvió a intentarlo, aun a riesgo de su vida. La desilusión que sufrió al tener otro varón fue tremenda. Esta circunstancia provocó un hecho insólito. Toda la ropita que sus padres tenían preparada era de niña, así que en sus primeros años Gary Cooper, símbolo de la masculinidad americana, se vistió de chica. Más aún, su madre no le dejaba ir con chavales, para que no se ensuciara, y estaba siempre con las niñas. De mayor, reconoció que jugaba con ellas a las muñecas, aunque puntualizó que nunca tuvo una propia, un detalle a tener en cuenta y que Cooper llevó siempre en su pensamiento, ocultándolo. Esta experiencia infantil conecta con dos detalles de su vida posterior: los rumores sobre su supuesta bisexualidad y su habilidad para tratar con las mujeres. Se casó una sola vez,  un matrimonio en el que los contrayentes excluyeron decirse eso de "obedecer"-, pero tuvo cientos, quizá miles de amantes. No sólo entre las estrellas con las que trabajó y las mujeres de mundo que trató, sino también con compañeros de rodaje, secretarios que jamás comentaron nada, también peluqueras y modistas de los estudios.

 

-"Todas las mujeres que le conocieron se enamoraron de él"-, dijo Ingrid Bergman, con la que vivió un romance intenso después de filmar dos películas juntos. La Warner retrasó su estreno, ante el temor de que un doble divorcio de sus estrellas hundiera el filme. La tímida Helen Hayes, gran dama del cine y teatro americano que protagonizó con él Adiós a las armas, confesó que habría abandonado a su esposo si Gary se lo hubiera pedido.


El director Stuart Heisler, que le conocía desde sus comienzos y trabajó con él en El caballero del Oeste y Dallas, ciudad fronteriza, lo explicó en términos menos poéticos:

 

-"Coop fue el mayor follador que ha existido. Se atropellaban por llevárselo a la cama. No podía dejar de joder. Iban a acostarse con él a su camerino portátil. Me imagino que se debía a que tenia un polvo maravilloso".

 



Su pericia amatoria y sus habilidades hípicas, dos prácticas que aparecen no pocas veces relacionadas en el lenguaje popular, fueron sus grandes bazas para entrar en el cine. De joven, estudió en Inglaterra pero la I Guerra Mundial le obligó a regresar. Ya en Helena, tuvo un accidente de coche y se lesionó una cadera, mal del que jamás se curó y que provocaba su modo tan especial de andar. Como terapia, le mandaron que montara a caballo. Siguió las órdenes del médico a rajatabla y aprovechando la falta de mano de obra impuesta por la guerra, se empleó como vaquero en el rancho familiar. Allí aprendió los gajes del oficio que luego representó tantas veces en la pantalla. Adquirió una destreza poco común con los caballos y entabló buena amistad con sus compañeros de trabajo. Hombres curtidos con los que se divertía. Se dijo que perdió la virginidad con una prostituta. Aquella era un tipo de vida demasiado dura para él y se buscó nuevos horizontes. Su objetivo era forjarse un futuro como dibujante y caricaturista. No tuvo mucha suerte en su empeño y acabó en Hollywood, ayudado por su relación con un conocidísimo productor de la época. Según unos, para abrirse camino con la prensa, según otros, para probar suerte en el cine. La razón da igual... le buscaron su primer trabajo como especialista a caballo. Era un oficio lucrativo y arriesgado, pero tan bueno para empezar como cualquier otro. La diferencia es que a Cooper se le daba mejor que a la mayoría de sus colegas. Le pasaba lo mismo sobre todo con las mujeres, que jugaron un papel esencial en su ascensión al estrellato. La primera, fué la representante Nan Collins, le convenció para que invirtiera sus pocos ahorros en filmarse su propia prueba, con la que promocionarse. Le cambió, además, el nombre de Frank James por el del pueblo en el que había nacido ella, Gary, que sonaba mejor. Su primer papel de importancia, fué en Flor del desierto, se lo consiguió la secretaria del productor Samuel Goldwyn. El empujón a la fama se lo dio la deslenguada y desinhibida Clara Bow, que impuso la presencia de Coop en sus filmes cuando aún no era muy conocido. Ha habido estrellas más brillantes que Bow pero pocas han logrado imprimir una imagen de marca a su nombre como hizo ella, que será siempre "chica It". It, una palabra inglesa que significa "ello", fue un término acuñado en los locos años veinte para referirse a ese encanto sexual que hace irresistibles a muchas personas y que Clara Bow inmortalizó en su película de igual título. La actriz, con bien ganada fama de ninfómana...llegó a acostarse con todos los jugadores de un equipo de rugby, entre los que estaba el aún desconocido John Wayne, pero se encaprichó de Coop a primera vista. Se conocieron en una fiesta y nada más verle se lo llevó a su mansión de Beverly Hills donde pasaron la noche. No hubo quejas ni tuvo que coger el coche por la mañana en busca de más hombres con los que satisfacer sus necesidades, como solía hacer con otros. Muy al contrario, Clara, a la que le gustaba experimentar y contarlo todo, confió a sus amigas que Coop tenía un "polvazo" y "podía funcionar toda la noche y seguir por la mañana". El galán jamás soñó tener en Hollywood una mejor recomendación. La prensa de Hollywood acusaba a Gary Cooper de ser un gigoló que buscaba publicidad con sus romances y que se labraba una carrera gracias a las mujeres...y no se equivocaban. Coop ni siquiera era fiel a sus amantes y alternaba a Clara con actores y sobre todo con una actriz hoy olvidada: Evelyn Brent y Lupe Vélez, futura esposa de Johnny Weissmuller, a la que apodaban "la gata salvaje", por su gran vitalidad. La sangre fría de Coop durante sus ruidosas peleas sacaba de quicio a Lupe y más de una vez reaccionó golpeándole, lo que dejaba en su cara huellas inequívocas de violencia que había que disimular con maquillaje al rodar. La temperamental latina, que acabó suicidándose, salía a la calle con una navaja y guardaba en casa una pistola, con la que un día, reventada de celos, le disparó al actor, en un intento de alejarse de ella.

 

 

 



Grace Kelly, entonces futura princesa de Mónaco, le acosó durante todo el rodaje de Solo ante el peligro:

 

- "Era muy guapa, comentó Gary.. A los hombres podía parecerles fría como un pez, pero sólo hasta que se bajaba las bragas"-

 

La insaciable bisexual Tallulah Bankhead, que dejó el teatro por el cine, contaba:

 

-"Me ofrecieron mucho dinero y pensé: me voy a Hollywood para follar con Gary Cooper'"-

 

Entre sus otras amantes estuvieron Carole Lombard, Merle Oberon, Marlene Dietrich y un sonado romance con la rica heredera Dorothy Taylor, condesa di Frasso, mientras su marido les miraba. Gary conoció a la aristócrata consorte en Roma, mientras él trataba de superar una depresión. Ella no sólo le ayudó, sino que le enseñó a vestir y pulió sus maneras toscas. De ser un vaquero devolvió a Hollywood a todo un caballero. En su vida también hubo relaciones homosexuales... y no es de extrañar... Hay que recordar que de Clark Gable se decía que se abrió paso como chapero, que Cary Grant vivió una temporada con Randolph Scott y que Tyrone Power y Errol Flynn eran notorios bisexuales. Gary Cooper también tuvo una larga relación con el actor Anderson Lawler, con el que compartió casa y cuya compañía provocaba los celos y la incredulidad de Clara Bow y de Lupe Vélez.
 

Sólo una mujer logró llevarlo al altar, Verónica Balfe. Era hija de multimillonario, hijastra del responsable de la Bolsa de Nueva York y católica, mientras que él era episcopaliano - aunque se convirtió antes de morir-. Se casaron en 1933, su relación fue siempre muy abierta y, aunque estuvieron al borde del divorcio, su unión sólo acabó al fallecer él. A ello colaboró María, hija del matrimonio y la pasión de su padre. El dato más relevante del trato de Coop con las mujeres es que estuviera con ellas años o minutos, todas le adoraron y ninguna se sintió utilizada. Patricia Neal es un buen ejemplo. Se enamoraron en El manantial y su amor fue tan intenso que le llevó al borde del divorcio, al quedarse ella embarazada. Al final, abortó.

 

- "Llevó 30 años llorando por aquel niño. Si pudiera rehacer una sola cosa de mi vida, habría tenido aquel bebé"- escribió la actriz en sus memorias y cuando se refiere a Gary hablaba de él con amor.

Su agitada vida sentimental le dejó tiempo, para demostrar sus dotes como actor y fue, durante años, uno de los más populares del mundo. Sus compatriotas vieron reflejados en la mirada franca de sus ojos y en su espíritu inocente la esencia de los valores americanos. El suyo fue el éxito del hombre corriente metido, a su pesar, a tareas de héroe. Ganó sendos Oscar, por Sargento York y Solo ante el peligro.

 

 

AL LADO DE RITA HAYWORTH EN

" LLEGAMOS A CORDURA "

 

 

 

 

 

-"Lo mejor de Gary Cooper está en sus películas"-

 

Y él jugaba con ventaja, porque jamás interpretó a un malvado.

 

 

 

 

 

 

 


La opinión de Gary sobre:


Éxito.

 

- "Ningún intérprete alcanza la fama sólo por su talento. A los actores los moldean fuerzas ajenas a ellos. Deberían recordarlo y al menos un par de veces a la semana hincarse de rodillas y agradecerle a la Providencia haberlos elevado por encima de los ranchos, los mostradores de mercería y los pupitres de contable".

Esposa.

 

- "La mujer ideal es la que se queda en casa construyendo un hogar para su marido. Cuando Verónica Balfe y yo nos casemos, espero que ella abandone su carrera en el cine".

Productores.

 

- "No soy el más apropiado para ese empleo. Creo que requiere tener dinero, el talento de Aristóteles, la fortaleza de Hércules y la paciencia de Job. Unas exigencias exageradas".

Ocio.

 

- "Trabajar nunca ha matado a nadie si se tiene el sentido común de relajarse. Lo aprendí en mis comienzos en Hollywood. Cazar, pescar o viajar son pasatiempos maravillosos. Los he practicado todos y por eso siento que he llevado una vida plena".

 

Bisexualidad.

 

-" En Hollywood casi todos los actores somos bisexuales, vivimos en un mundo de magia, luces, glamour y apradinamientos... Salvo excepciones, todos queremos alcanzar la cima, a cambio de lo que sea...Así es Hollywood y así será siempre".
 


Imagen.

 

- "Desde hace 35 años mantengo mi peso y medidas. No he variado nada...Cuando dicen que me interpreto a mí mismo, no saben lo difícil que es ser como yo".

Oficio.

 

- "Cuando leo que soy un chaval con dotes innatas que nunca ha dado clases de interpretación y me pregunto qué me han dado en esas horas sin fin que he pasado con Ronald Colman, Henry King, Cecil B. DeMille, Charles Laughton, Rita Hayworth, Claudette Colbert, Marlene Dietrich...  Si eso no fueron lecciones dirigidas por los profesionales más competentes, entonces no sé lo que es una clase".

Religión.

 

- "Tener fe, ser católico, ha cambiado mucho en mi. Descubres que todo no tiene por qué ir ligado a la religión pero el saber que está ahí, con sus reglas y su gran cúmulo de experiencia, te proporciona seguridad interior. En cualquier creencia se encuentran unos cuantos maniáticos que llegan a fanáticos, pero se puede vivir la fe sin extremismos".


El público

 

-"El éxito es más fácil para un recién llegado. La estrella consagrada está siempre en el punto de mira. El público le exige que esté bien siempre y si no...- ¡ojo!".

Cine.

 

- "El trabajo por obligación nunca me atrajo y quizá sea la razón por la que he acabado en el cine. El trabajo más duro que hice fue en el rancho de mi padre".

Amor.

 

- "Cuando era más joven sólo pensaba en ser más importante, conseguir mejores papeles y conocer personas hermosas y atractivas. La vida me ha dado muchas cosas buenas, quizá demasiadas. Fama, éxito, dinero y, claro, amor. Mucho amor".


Lo que el viento se llevó.

 

- "Rhett Butler, fue uno de los mejores papeles que me ofrecieron en Hollywood, todo él surge de la pantalla como un caballero. Rechacé el papel porque no creía en el film y no me veía tan elegante. Después de ver a Clark Gable interpretarlo, me he convencido de que tenía razón, nunca me lo perdonaré".

 

 

 

 

 

 

 

CON DEBORAH KERR EN SU ÚLTIMA PELICULA

 

"SOMBRAS DE SOSPECHA"

 

 


Algunos lectores habituales de mi website CINEPARAISO, me han criticado que cuento demasiadas historias sobre bellezas y mitos masculinos y femeninos. La verdad, nunca son demasiados... Siempre demuestro que yo tengo mis razones, pero he de reconocer que algún motivo sí que tienen. Por eso y para ir equilibrando voy a aprovechar que el pasado año 2015, un 13 de mayo se cumplieron 54 años de la muerte. Fué una de las grandes estrellas del cine, Gary Cooper, que se convirtió al catolicismo antes de su muerte por cáncer, cuando me estaba documentando para este articulo, leí que el profesor Alfonso Méndiz ya había escrito sobre el asunto mucho.

Os dejo con la conversión de Gary Cooper, en la que además de resaltar el papel de su familia, narra una anécdota de Thomas Merton que no conocía...Para recordarle, he querido reproducir parte de su conversión, en la que, junto a la insondable intervención divina, se dio también la mediación de un buen amigo: alguien que me supo orientar, para darle brillantez.

 


Su encuentro con el Papa Pío XII.

 

 

-" El entusiasmo nos embargó a todos a medida que se aproximaba la audiencia con el Papa.… Estábamos todos en una sala dorada del Vaticano con una veintena de invitados más. Habíamos comprado rosarios, anillos y medallas para que los bendijera Su Santidad, y tenía un buen puñado de esos objetos en mis manos. Cuando el Papa llegó a mi lado, quise arrodillarme para besarle la mano, y perdí el equilibrio. Se me cayeron entonces todas las medallas, perlas y rosarios, que rodaron con estrépito por toda la habitación. Algunas quedaron bajo el manto del Pontífice, que supo sacar de mi monumental vergüenza con una sonrisa y un gesto de comprensión. Con mi familia con Pío XII, comencé a pensar en una posible conversión. No hablé mucho de ello, simplemente acompañaba a mi familia a Misa casi todos los domingos, poniéndoles la excusa de que era para oír los fantásticos sermones del padre Harold Ford. Este joven y celoso sacerdote correspondió a mi interés con una dedicación entusiasta:

 



-" No me sermoneó con el azufre y el fuego del infierno, sino que supo hacerse amigo mío. Mi esposa le invitó un día a merendar para charlar. Y, nada más entrar en la sala de armas, me ganó manifestando un gran deseo de practicar la caza y la pesca. En los meses siguientes fue mi compañero inseparable en el buceo, la caza y todo tipo de excursiones. Durante aquellas salidas, el padre Ford fue explicándome la riqueza de la Fe católica. Y, cuando casi estaba decidido, me dio a leer «La montaña de los siete círculos», una autobiografía del monje Thomas Merton en el que narra su conversión. Aquello fue el empujón definitivo. Fuí bautizado en la Iglesia católica en mayo de 1959 y apadrinado por mi íntimo amigo Shirley Burden, que era también converso ".

A las pocas semanas de su conversión, empezaron a manifestarse los primeros síntomas del cáncer que le llevaría a la tumba. Luchó en silencio con su enfermedad, mientras rodaba sus últimas películas: «El árbol del ahorcado», «Misterio en el barco perdido» y «Sombras de sospecha». Con la salud ya deteriorada, en 1960 recibió un Óscar especial de la Academia «por su larga y extraordinaria carrera». Durante 35 años, había intervenido en más de cien películas, la mayoría como protagonista. Murió el 13 de mayo de 1961 y fue enterrado en el cementerio católico de Santa Mónica. En octubre de ese mismo año, Thomas Merton escribió una carta a su hija Mary en la que decía:

-"Como todo el mundo, yo también adoro las películas de Gary Cooper. Aunque sea monje, me encanta verlas. Incluso tuve la secreta esperanza de que, si algún día ‘La montaña de los siete círculos’ se llevaba a la pantalla, tu padre sería el protagonista del filme. Por muchos motivos, me hubiera gustado mucho que hiciera ese papel"..

 

 

 

 

 


La influencia de su conversión fue enorme en el mundo de los artistas. Ernest Hemingway, que fue un gran amigo suyo, recuerda que pocas semanas antes de la muerte del actor hablaron largo y tendido sobre el catolicismo. Al final, con la voz muy seria, Gary Cooper le dijo: «Tú sabes que tomé la decisión correcta». Según reconoció después, Hemingway no olvidaría nunca aquella conversación. Aquel moribundo tumbado en la cama le había parecido la persona más feliz de la tierra.

Hablaré muy claro, no había vaquero mas guapo que Gary Cooper. John Wayne tenía la burla, y Gene Autry la voz, pero nadie ardía como Cooper. En sus primeras películas, él era el glamour sobre un caballo: los ojos alineados, con la cara en polvo, pero de alguna manera idénticamente como en su casa de Montana , una de las últimas fronteras verdaderas. Durante sus 30 años en Hollywood, jugaría variaciones sobre el vaquero - el vaquero va a la guerra, el vaquero va a la ciudad - pero en cada turno, no sólo ganó la chica... lo hizo con justicia. A diferencia de otras grandes estrellas, que permitieron e incluso se deleitaba con la oportunidad de jugar contra el tipo, Cooper mantiene las cosas simples. Jugó ligeras variaciones sobre el mismo personaje, pero su centro moral se mantuvo constante: "Acaban de hacerme el héroe", como dijo una vez a un guionista. Cooper se convirtió en un héroe para muchos, así como él desarrolló una reputación como uno de los mujeriegos más notorios de Hollywood. Tuvo una dura competencia - Clark Gable, Spencer Tracy,  pero Cooper puede o no haber dormido con todos... Sin importar su edad, él era insaciable, antes y durante su matrimonio. ¿Cómo conciliar la pantalla rectitud moral como fuera de ella? Esa fue la obra de fijadores, revistas del corazón y el sistema de estudios en general, que se aseguró de que nunca se hablase de su bisexualidad.... nunca le sorprendieron, ni le denunciaron, manteniéndose como un dechado de valores estadounidenses. Por supuesto, lo que tenía oculto por sus pantalones no le dolía.

 

 


El padre de Cooper pasó de ser un agricultor, de ser un abogado para ser un juez de la corte suprema, lo que demuestra el tipo de movilidad ascendente que ahora parece una reliquia distinta del siglo 20. Cooper montó caballos y tenía modales impecables, lo que significaba que no tenía ninguno de los problemas por lo general asociados a la gente de clase baja. Me lo imagino no muy diferente el personaje de Brad Pitt en el río de la vida, llena de potencial, fanfarronería, y perfectamente besada los hombros. Hubo muchas noches mintiendo en voz muy baja en su litera, que sintonizan sus oídos para cada sonido que la oscuridad. Años después Cooper jugó como extra en un puñado de películas antes de llegar en el set de la conquista de Barbara Worth . El actor elegido como el segundo protagonista masculino no se presentó y alguien le empujó. No necesitó mucho - algunos gestos, pero no hay palabras, porque el cine aún era mudo y Cooper tuvo su descanso. Poco después, firmó un contrato con la Paramount. En 1929, hizo La canción del lobo con Lupe Vélez. Cooper interpreta a un vaquero que de alguna manera hace su camino a Taos, donde conoce a Vélez y se enamora, pero sin embargo, se siente atraído por la llamada de la aventura, como todos los chicos tratando de salir de permanecer junto a su novia en las vacaciones de verano. La película fue un gran éxito y cimentó la base de la imagen de Cooper: volátil, lleno de honor, un poco romántico, pero siempre el héroe. Gary tenia un poco de glamour-boy. Llevaba mucho maquillaje en sus películas, cosa que hacia que su rostro se viera aún más suave y juvenil en comparación con el terreno áspero que le rodeaba......El director dispara y nos regala esplendidos primeros planos, lo que normalmente se utilizaba para las actrices. Una gran cantidad de estrellas masculinas también fueron maquillados durante este período de tiempo, pero los situaban en salones y espacios urbanos. Cooper fue esencialmente un vaquero extraordinariamente atractivo y su mirada cambió las normas de la masculinidad con el inicio de la Gran Depresión. El glamour de su aspecto potencia precisamente el típico producto-erotico de Hollywood.... y hasta la más "natural" de las estrellas permanecen siempre en el recuerdo, con imágenes que nadie puede ya olvidar.. como por ejemplo en Marruecos, donde pasó de vaquero taciturno a un uniformado y guapo soldado, solo que esta vez se enfrentaba a Marlene Dietrich. Y no me causa ninguna sorpresa que Gary y Josef Von Sternberg, director de la película, no se llevaran bien, buena parte porque von Sternberg insistió en filmarle en posiciones pasivas, siempre mirando hacia arriba, hacia una Dietrich bellamente iluminada. Gary y Marlene podían haber escrito un soberbio articulo relacionado en como practicar sexo tras la cámara, sin que el director se entere.

 

 


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El actor se quejó a los peces gordos en Paramount por el trato de Von Sternberg, pero el poder de Marlene era inmenso, era la gran estrella del momento y tuvo que detenerse. Pero entre bastidores todo era diferente. Cooper, ya lo he mencionado anteriormente se quería casar con Lupe Pérez pero la madre de Cooper pensaba que ella era vulgar y puedo asegurar que llevaba razón, Lupe era un río caliente. O por lo menos así es como la prensa optó por retratarla, acentuado por su imagen en pantalla... "latina ardiente". Le encantaba actuar y lanzó partes con las peleas de gallos. Se puso sobre todo en los hombres, y era propensa a los celos extremos. A saber: enojada por estrecha amistad de Cooper con Anderson Lawler, conocido, en el lenguaje de la época, como "Swisher," u homosexual ostentoso, Vélez supuestamente empezó a oler su entrepierna, alegando que lo prefería a la colonia que usaba el actor "Lawler ". Vélez también se enmarca como un animal de deseo: Cooper le dio dos águilas, "pájaros del amor" como símbolo de su afecto depredadora, y la cama compartida era enorme, que, como estudioso de cine Henry Jenkins señala, que sonaba más como un "ring de lucha libre"...¿Cuánto de estos informes son verdad, y cuánto se fabrica para ajustarse a su imagen de "spitfire mexicano" y no ser conocido. ¿Qué hay para ser disfrutado, sin embargo, al ser muy similar a la Dietrich? y cayeron de cabeza cuando ambos rodaron Marruecos. Lupe insistió en estar en el set todo el tiempo y por una buena causa, conocía a su marido y a la Dietrich.. Ella llegó a ser aún más agresiva y continuó.... la evidencia pareció materializarse. No tengo ni idea de lo que dijo, pero la evidencia era; más direccionada a la entrepierna. Las revistas de de la época lo satirizaban. Vélez, famosa por sus imitaciones, hizo una sátira devastadora de Dietrich y sus apetitos en una reunión importante de Hollywood. Mas tarde Dietrich explicaría que "Es una lástima que Gary esté totalmente bajo el control de Lupe."

 

 

 

 

CON SU AMANTE Y AMIGA MARLENE DIETRICH

 

 

 



A una parte de mí le gusta la idea de que estas dos poderosas mujeres se vuelvan locas por el afecto de Cooper, y la otra parte se da cuenta de que se trata de otro caso de individualismo romántico - mujeres que se dividen a sí mismas en su lucha por los hombres. Pero Cooper no era inmune o ignorante de los juegos que se está reproduciendo en su nombre. Perdió 40 libras a lo largo del rodaje y la relación de tres años de Vélez, aparentemente se fulminó cuando salió de Los Angeles en tren a Chicago. Ella le perdió, empezó insultando su mala puntería, y huyó. Algunas de estas cosas pueden parecer exageradas, pero luego miro las locas travesuras, por ejemplo de Lindsay Lohan, y pienso que no lo son.

 



Cuando Gary ya era un actor muy conocido, fue emparejado con las más hermosas y prometedoras estrellas femeninas de Hollywood: con Carole Lombard, Claudette Colbert, Joan Blondell, Rita Hayworth.... El tema común: Cooper interpreta a un hombre de pocas palabras, que corteja a la mujer sofisticada, hermosa y deseada por el publico. Ya en 1932, tuvo un fuerte rival: Cary Grant, los dos fueron lanzados por la Paramount contra la insaciable Tallulah Bankhead en Devil y el Profundo. Bankhead era un canon flojo para dos seductores como ellos. Tallulah dijo: "La única razón por la que fui a Hollywood fue por la mierda de Gary Cooper...Grant es mas sensible". Al año siguiente él interpretó el papel principal en la primera adaptación de Adiós a las armas, un papel que le conducirá a una estrecha amistad con el propio Hemingway. Aquello fué una mejor opción cinematográfica que la nueva versión que se rodó 20 años después, con un Rock Hudson que se rompía al lado de Jennifer Jones. En medio de todo esto, Cooper empezó a cortejar a Verónica Balfe, una estrella conocida como la rubia de King Kong. Ambos se casaron a finales de 1933. Balfe se retiró de la pantalla, destinada a convertirse en la mujer del actor simplemente..


Gary Cooper trabajaba para evitar su imagen de glamour, pero una edición de la revista Home Companion hizo que la figura e imagen del actor le colocaran en la "Lista de los mejores vestidos de Hollywood". Según Cooper:

 

-"No sé una maldita cosa acerca de como vestir. Yo solo confío en el momento y mantengo mis zapatos lustrados ".

 

Después de “El secreto de vivir”, al lado de Jean Arthur y dirigida por Frank Capra, se da cuenta de que todo el mundo le ha estafado, y vuelve a Vermont, presumiblemente para pasar el rato en la cima de la colina, se entretiene jugando a la tuba. Pero antes de que pueda volver atrás, aún vivía dentro de él su personaje: un hombre desempleado desesperado, todo era familiar y para cualquier espectador de películas estrenadas entre los años 1931 y 1939, comenzaron a comprender mejor el interior de uno de los actores mas admirados del momento. Lo que sucede después podría establecerse en el día de hoy: un hombre benévolo, rico que difunde la riqueza para los menos afortunados. El esfuerzo por institucionalizar “El secreto de vivir” cae de plano, a pesar de todo Cooper llega a perforar a una sociedad americana contraria a lo que trasmite en el film. Nunca estuvo solo, Jean Arthur regresa a su lado, y todo va bien… Según la prensa, Cooper emerge aún más americano y "sencillo" que antes. Gay cumple 35, lleva dos años de casado, y pronto va ser padre. Del mismo modo que el país se había deleitado en exceso y cambiado sus maneras, también lo hizo Cooper. El excesivamente romántico, hombre extravagante, pañuelo al desgaste ya no existía. Seguía siendo el héroe, pero ahora estaba sin adornos. Es importante destacar que la prensa trabajó para enmarcar el cambio no como una transformación, sino como una iluminación real de Cooper. El glamour Cooper siempre había sido un espectáculo de Hollywood; el verdadero Cooper residía bajo el maquillaje y el vestuario.

La maquinaria publicitaria también enmarca al actor, contando una anécdota de Joel McCrea. Cooper llegó al rancho de McCrea; los dos se saludaron entre sí y acordaron dar un paseo.

-" Caminamos durante una hora o más, sin decir una sola palabra, nos detuvimos ante una hermosa vista. Nos quedamos allí durante cinco o diez minutos, los dos en silencio. Por último, Gary respiró profundamente y se volvió hacia mí. "Sabes, Joel, esa situación europea es un infierno", y se lanzó inteligentemente a una discusión de los asuntos internacionales como jamás he oído en mi vida. Cuando terminó, dijo: "Esto es una mierda profunda."-

Con estas palabras se refería a la era de la Depresión.... y la carrera de Cooper continuó floreciendo. Es de gran importancia sus palabras anteriores, porque a pesar de ser una lección de fama: estrellas cuyas imágenes pueden cambiar con los tiempos así perduran, y sus palabras esculpidas sobre mármol, una forma de que actores y actrices permanezcan en los océanos del tiempo, sorteando un posible declive, alzando el momento cultural específico, para nunca desaparecer. Si algo aparte de magia y espectáculo tiene el cine, es que nunca muere.

 

 

 

 

Cuando Gary rechazó el papel de Rhett Butler, declaró:

 

- "Lo que el viento va a ser el mayor fracaso en la historia de Hollywood. Me alegro de que va a ser Clark Gable, el que se caerá de bruces,  no yo."-

 

Cooper más tarde se tragó sus palabras, y se arrepintió toda su vida de rechazar tan mítico papel, nunca lo superó. Intentó recuperarse saliendo con Cary Grant y Hemingway, a pescar alrededor de Sun Valley, los tres amigos se hicieron íntimos y ahí se formó una historia que Hollywood ha querido guardar en sus archivos, junto con imágenes....Pero Gary no le daba importancia, además todo el mundo del cine conocía las tendencias de Cary Grant y él seguía siendo uno de los hombres mas atractivos., preocupándose de que se supiera sus intimidades con Marlene, Lupe Pérez y la insaciable Tallulah Banqueada ... !!Que mejor barrera para difuminar la realidad!!. Pero afortunadamente le llegaron dos enormes éxitos cinematográficos, "Bola de fuego", con Barbara Stanwyk, y "Sargento York", esta ultima como tirador natural  y objetor de conciencia que, debido a que su religión es la de la selva virgen de Tennessee, todavía se ve obligado a entrar en el ejercito. Después de un montón de titubeos, va a su casa y le pide a Dios respuestas, el viento sopla entonces su Biblia abierta a un pasaje que implica que debe servir a su país, y al hacerlo servir a Dios. Cooper va a la guerra,  pero cuando sus semejantes están acorralados por los alemanes, demuestra ser un gran héroe. La moraleja: mató sólo para terminar la guerra más rápidamente, lo que impide aún más matanza. Sargento York se basa en una historia real, lo que le valió que la Academia de Hollywood le otorgara un merecidísimo Oscar al mejor actor.
 

 


Cuando nos fijamos un poco y leemos de que en el cine había muchos más gays de lo que pensábamos y que su experiencia se encuentra perfectamente codificada en las películas, surge la cuestión , de si esto tiene relevancia, si el conocer la presencia de gays en Hollywood  tiene algo que ver con “nuestro” disfrute en el cine. Algunos piensan y dicen, que la vida de los directores o actores no os afecta para nada. Como siempre, la respuesta es matizable y a continuación apunto algunas ideas que me están surgiendo de dos libros de William J. Mann: Wisecracker: Una biografía del actor abiertamente gay Bill Haines, estrella muy popular de finales de los años veinte y Behind the Screen. De manera rigurosa, ambos visibilizan la presencia de homosexuales en Hollywood. Para evitar la superposición de paradigmas, me refiero aquí a un periodo entre finales de los veinte y mediados de los treinta. La maravillosa Marie Dressler en Behind the Screen, indaga como nunca se había hecho sobre el impacto de los homosexuales y la cultura gay en Hollywood. Ya me gustaría que se hicieran estudios similares en Europa o incluso en España.

 

 

 

 

El autor William J. Mann nos da toda una serie de pistas sobre la importancia de tal investigación, el modo en que puede cambiar nuestra perspectiva y cómo habría que hacerla. Lo que sigue se basa en la lectura del libro. Por supuesto, el libro es más rico de lo que mis reflexiones sugieren.
 


-" La presencia gay en el Hollywood clásico, post clásico y actual es mucho mayor de lo que las historias culturales de la meca del cine sugieren. Por supuesto las historias tienden a silenciar el tema del género como si fuera irrelevante. En mi opinión, el género y sus rituales constituyen una parte central de nuestra cultura, y por lo tanto la homosexualidad es parte integrante del fenómeno. Idealmente tendría que aparecer integrada en cualquier historia del cine, pero dado el pudor o la reticencia de los especialistas a entrar en este terreno, seguimos encontrándonos con que hay que estudiarla por separado. Sería ideal que un día la historia gay fuera simplemente una parte de la historia que no requiriese estudios especializados. Edward Everett Horton, otro gay profesional, lo demuestra en una de las mejores comedias de la historia en el cine, "Un ladrón en la alcoba", de Lubitsch.-"


-" Hay rumores sobre casi cualquier estrella de importancia; Gary Cooper, Spencer Tracy, Burt Lancaster, Cary Grant, Barbara Stanwyck, Janet Gaynor, Joan Crawford o la siempre fantástica Jean Arthur. Sin duda, los rumores que apunta Mann no están en todos los casos bien fundamentados, puede que en algúno se haya equivocado. Pero esto no me importa, porque también sé que hay muchos casos de los que no sabemos nada. El estatus de los rumores es, por su propia naturaleza, incierto, pero al publico, que es morboso por naturaleza, le gusta saberlo. La rumorología es clave, si está tan bien fundamentada como en este libro para empezar a llenar los silencios de la “historia oficial” en torno a la homosexualidad. Es decir, hay “menos” homosexuales de los que Mann apunta, pero también hay “muchisimos mas"-

 


-" Hay que pensar que las realidades eran distintas, que el armario tenía otros contornos, que la diferencia entre homo y hetero se conceptualizaba de manera distinta. Gary Cooper fue, quien lo dudaba, según nuestros parámetros, pero la historia que cuenta Mann sugiere algo mucho más fascinante: que antes de los años cuarenta las fronteras entre “homo” y “hetero” eran mucho más fluidas que ahora. Un hetero podía tener una novia. en este caso Lupe Vélez y una amistad emocional, incluso física con otro hombre, sin que eso significase un cambio."-

 


-" Una teoría que he incluido varias veces, hay películas que no tienen nada explícito de gays, pero que de alguna manera gustan a los gays, pues bien, cuando uno indaga vemos que EFECTIVAMENTE sí tienen relaciones con la cultura gay. Un ejemplo que Mann desarrolla es el musical. ¿Sería concebible que el musical de Hollywood fuera obra de heterosexuales?. Charles Walters, Minnelli o Cukor, homosexuales o afeminados los tres. Y cuando uno lo piensa, no se trata simplemente de que los espectadores gays se hayan apropiado del género. Es que el género es potencialmente gay como sus creadores. En la legendaria Unidad Freed de la Metro todos los creadores con la notable excepción del propio Freed eran gays o amigos de los gays, amigos de Judy Garland, que viene a ser lo mismo. Esto se extiende a algunos actores especializados en hacer de homosexuales: las interpretaciones de Franklin Pangborn o el estupendo Edward Everett Horton olían a gay, pues bien, resulta que ambos lo eran. y esto no debe sorprendernos "-.

 

 

 

 


 

Casi todos los actores del cine, bien en Hollywood o en el mundo entero han tenido relaciones de todo tipo y por mucho que nos extrañe que Gary Cooper lo hiciera, me gusta pensar que fué por darnos esos hermosos papeles, esos vaqueros surrealistas, con las mas hermosas mujeres de aquellos años. Gary fué un grande en todo, era un caballero, un defensor del mal, un mas que atractivo habitante de un lugar que nunca dejará de llamarse Hollywood. Pasen los años que pasen se seguirá hablando y rumoreando sobre el pasado de esta gran estrella del cine. Personalmente llego a la conclusión de que Cooper no fue homosexual. ¿Bisexual?... puede. ¿Qué más da? Vive y deja vivir. Un hombre que se alistó a las Fuerzas Aéreas tras aquella premonición, no se le puede llamar mas que un héroe.

 

 


Finalizo mi articulo con una anécdota extraída de la entrevista que le hizo David Frost a Joan Crawford cuando le preguntaron sobre cual era para ella la atracción mas curiosa de Gary Cooper... La actriz miró fijamente a Frost y respondió:

 

-" ¡Cojones, él los tenía! y muy bien puestos "-